• Mariana Alpert trae tango argentino a Europa

    Lo supimos en 2012 cuando Mariana Alpert realizó su gira a España y Francia. Nosotros lo anunciamos aquí y en La Madrugada de Juan Imperial, en su Buenos Aires de la Argentina lejana. Sabíamos que se había formado como Profesora de Artes en la especialidad Música, en I.U.N.A Instituto Universitario Nacional del Arte. Que había incursionado en distintas facetas del canto, como el folklore argentino, el jazz… pero que la había ganado, como buena porteña que es… el tango

    ¿Cómo fue eso Mariana?


    Un poco extraño… porque habiendo nacido en Buenos Aires, en esta capital federal de Argentina, el tango sonó por primera vez en mi vida en las visitas familiares a  la casa de mis abuelos, en un pueblito llamado Rauch, ubicado en la provincia de Buenos Aires. Llegó cuando mi abuela, mientras escuchaba la radio local por las mañanas, cantaba arriba los tangos que pasaban. Los bailaba incluso. Hacia unos pasitos sola y cantaba.

    Mariana Alpert, cantante argentina de tango, frente a uno de los locales de Francia donde ha actuado en 2012¿Y tu abuelo?

    Mi abuelo tiene ahora noventa y un años. El Pibe Bernatene le dicen en el pueblo, y aunque no lo puedas creer se va a la milonga del pueblo y baila. EI abuelo… `El Pibe´ me dice cada tanto “Cantame uno de caballos nena. ¡No es que a mi guste jugar eh!” y se ríe.

    Pero vamos a volver al barrio…


    Con catorce años, en mi casa del barrio de San Telmo mi mamá, bailarina, Maria Edith Bernatene, repetía sus coreografías todos los días en el living. Era algo cotidiano alguna clase o ensayo. Y como su corazón estaba entregado a la Guardia Vieja así se pasaban las tardes con esa música de fondo.

    Y así… en vivo, en escenarios ¿Cómo se te acercó aún más el tango?


    El primer recuerdo realmente emocionante fue frente a Walter Ríos. Tocaba en vivo, solo con su bandoneón. Fue la primera vez que dije “¡Qué bárbaro!” Era un espectáculo que hacia mi mamá allá por el `94 en la Confitería el Molino en la famosa esquina de Rivadavia y Callao. Fue pura magia tanguera. Ahí sentí lo hermosa que era esa música.

    Mariana Alpert, cantante de tangos, nacida en Buenos Aires, ArgentinaCon una madre que bailaba el tango, las noches de tango se sucederían…

    Sí, y en las milongas, sentadita en una mesa, acompañando una exhibición de mi madre o en algún espectáculo que hacia, siempre había algún cantor o algún personaje que entonaba en vivo. Juro que me han impactado esas noches, esas voces roncas  de tesitura baja, volumen fuerte y mucha expresividad. Pero claro supongo que eso era lo único que me mantenía entretenida a los quince años entre tanta gente grande.

    Pero cuando llegó el momento, entre el baile y el canto, Mariana Alpert se volcó por el canto…
     
    Así es,  vino el Conservatorio Nacional de Música, las clases de canto, el estudio  y la docencia. Como maestra empecé dando clases en Glew, Lomas de Zamora, Villa Fiorito, Lugano...  Zonas alejadas y muy complicadas, con bajos recursos. He escuchado charlas entre los pibes en pleno invierno donde uno le preguntaba al otro `En tu casa ¿Tenés gas o agua?´.  Muchas veces me pregunte el sentido de estar frente a ellos dando una clase de música.  


    Y tú, Mariana, cómo te adaptabas a esas circunstancias…

    La cantante argentina Mariana Alpert recorriendo el puerto de Marsella en Francia, durante su gira europea de 2012Cantábamos algunos tangos, aunque era difícil. Había que inventar extraordinarias historias  y adornarlas un poquito aunque, claro,  en el tango sobran, y así engancharlos con el género. He descubierto que las cosas tenían sentido cuando al final siempre venia alguno a escondidas a decirme que su papá, abuelo o tío cantaban ese tema que estábamos haciendo en la escuela. Hemos llegado a invitar a un abuelo bandoneonista a tocar con nosotros en algún acto y hemos compartido charlas sobre el tango y nos han contado alguna de sus historias.

    Conociéndote más como cantante, detecto en ti a una buena pedagoga, Mariana, lo planteaste muy bien… veamos, ¿Ya venías cantando tu misma algún tango?

     

    A los veinte años ya cantaba, pero el tango a escondidas en mi casa porque a mis amigos no les gustaba esa música. Un día por fin me animé. Le cantaba a mi abuelo, que si le modificabas la melodía o al carácter del tema te decía que “¡así no es che”!. Un día me empecé a cantar en público, en milongas, espectáculos y también pude escuchar maravillosos artistas conocidos que tiene la noche de Buenos Aires. Buenos músicos. Guitarras, orquestas, cantantes, de todo. Descubrí músicos jóvenes. Fue maravillosa esa sorpresa.

    Mariana Alpèrt, profesora de canto y música y  cantante argentina de tangosYa estabas metida con todo en la música ciudadana…

    Así es, porque el Tango tiene `un no se qué ´,  algo que no deja que mis ojos lo dejen de ver.  El año pasado fui invitada a cantar a España y Francia. Es diferente cantar en un teatro,  un bar o una milonga. Hermoso todo. Pero por ejemplo en el Festival de la Escuela de Arte Dramático de Aix-en-Provence, en Francia,   la gente miraba y escuchaba con atención y en silencio. En cambio cantar en milongas es como estar en casa.  Se siente conocido, como en “La Akdmia” del Tango de Marsella, un hermoso lugar para bailar y reunirse.

    Son experiencias distintas, así es. Lo comentaba al hablar de mi amigo Efraín Scheinfeld, esa presencia del tango en las calles europeas…

    Escuchar un tango fuera de casa tiene su encanto. Como ir en el subte de Paris, y que atrás este alguien hablando español. Te querés dar vuelta y decirle algo, abrazarlo. Júa ! 

    Mariana Alpert, cantante argentina de tangoDime Mariana, que tienes en carpeta para el futuro inmediato…
     

    En este 2013, allá por junio y julio,  estaré nuevamente  en España y Francia, allí por Marsella y Paris. Supongo que la música nos hará vivir buenos momentos como ha sido hasta ahora, en nuevas milongas, nuevos espacios y buena gente!  ¡Salú!  y ¡Que viva el Tango!, como dicen por ahí…

    Qué viva… querida Mariana Alpert… como ahora lo está haciendo en tu voz y porte cuando nos cantas ese tangazo, Uno, discepoliano… seguimos en contacto, chau…

    Hasta pronto amigos de Argentina Tango… los veré por España…

    Uno
    Tango argentino  (1943)
    Letra: Enrique Santos Discépolo
    Música: Mariano Mores

    Uno busca lleno de esperanzas,
    El camino que los sueños
    Prometieron a sus ansias...
    Sabe que la lucha es cruel y es mucha
    Pero lucha y se desangra
    Por la fe que lo empecina...
    Uno, va arrastrándose entre espinas
    Y en su afán de dar su amor...
    Sufre y se destroza hasta entender
    Que uno se ha quedao sin corazón...
    Precio del castigo que uno entrega
    Por un beso que no llega
    O un amor que lo engañó...
    ... Vacío ya de amar y de llorar
    Tanta traición...
     
    Si yo tuviera el corazón
    El corazón que di,
    Si yo pudiera como ayer
    Querer sin presentir...
    Es posible que a tus ojos
    Que me gritan su cariño
    Los cerrara con mis besos.
    Sin pensar que eran como esos
    Otros ojos los perversos
    Los que hundieron mi vivir...
    Si yo tuviera el corazón
    El mismo que perdí,
    Si olvidara a la que ayer
    Lo destrozó... y pudiera amarte...
    Me abrazaría a tu ilusión
    Para llorar tu amor...
     
    Pero, Dios, te trajo a mi destino
    Sin pensar que ya es muy tarde
    Y no sabré cómo quererte...
    Déjame que llore como aquel
    Que sufre en vida la tortura
    De llorar su propia muerte...
    Pura como sos, habrías salvado
    Mi esperanza con tu amor...
    Uno está tan sólo en su dolor...
    Uno está tan ciego en su penar...
    Pero un frío cruel que es peor que el odio
    - Punto muerto de las almas -
    Tumba horrenda de mi amor,
    Maldijo para siempre y me robó
    Toda ilusión...
     
    Eduardo Aldiser
    Argentina Tango ha sido distinguida en el Congreso de la Nación, Buenos Aires, Día del Tango de 2012
    Argentina Mundo en Facebook - Provincia 25 Argentina
     

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