• Juan de Dios Filiberto, un largo caminito del tango argentino

    Estas notas son un triple homenaje. El primero, al gran creador de tangos, director de orquesta y músico que ha sido Juan de Dios Filiberto. El segundo a una publicación que, junto a “El alma que canta”,  me fueron poblando, en paralelo con la radio,  el corazón  con las esencias de la llamada música ciudadana. Me refiero a “Tanguera”, de la que me ha quedado un solo ejemplar de abril de 1963… recién recibido de maestro y deseando con tener el programa de tango que llegaría en poco tiempo.  Y hay un tercer homenajeado, Don León Benarós… que firma aquí como Ernesto Segovia  una emotiva nota sobre el autor de “Caminito” y tantos otros grandes temas.  En la misma revista se publican otras notas con el nombre real del gran poeta y escritor argentino. Pero siendo fieles a su deseo le decimos… con su permiso a la distancia Sr. Segovia, usted dejó escrito:

    Juan de Dios Filiberto puso en sus tangos y canciones la limpia poesía del arrabal
    Por Ernesto Segovia  (León Benarós)– Revista Tanguera – Buenos Aires, Argentina - Abril 1963

    Hace más de quince años que conocimos a Juan de Dios Filiberto en aquellas grandes tallarinadas domingueras en las que Quinquela Martín imponía (y lo hace aún ahora más espaciadamente) la “Orden del Tornillo”. Previas palabras casi siempre de José María Samperio, el candidato en cuyo cuello se colgaba y se cuelga un inmenso tornillo dorado, colgado de un cordón azul, rojo o verde, es investido pues con la “Orden del tornillo que le falta”, sublime locura con la que el sublime artista boquense involucra a aquellos que son artistas o tienen algo que ver con los artistas.

    El pianista, violinista, guitarrista, compositor y director de orquestas de tango Juan de Dios FilibertoFiliberto casi nunca falta a esos actos sacramentales. Ya en su maduro otoño lo vimos tal como es… alegre y aún chusca la cara cuyos carmines, con los que le asoma la sangre en las mejillas, le dan un cierto aire de viejo payaso. Niño por momentos, chusco y temperamental a ratos, dulce y sentimental otras, contradictorio y desconcertante casi siempre, pero grande y purísimo artista tras la disconformidad que se le adivina y los sueños cumplidos con que protesta de más altas miras que las que con limpias armas alcanzó: así es Filiberto.

    Alguna fotografía de su primera juventud lo muestra con los brazos en jarras, con cierto desafío juvenil, como diciendo “Aquí estoy yo”. Ahora (en 1963) anda orillando los 78 abriles – nació en el barrio de la Boca, el 8 de marzo de 1885- pero todavía gallea su altivez criolla. Los médicos le han puesto un qué se yo qué corsé para sostenerle un tanto la fatigada columna, pero ni siquiera sabemos si les hace caso. Y todavía sueña con sus puros sueños de artista, en la pura sinfonía en la que puede encerrarse todo el alma del arrabal, limpia, lozana y verde como el pasto de las veredas.

    Y esa obra podría ser “Procesión de la milonga”, aún inédita y que hemos tenido el privilegio de escuchar – o sus dos poemas sinfónicos: “Nocturno porteño” e “Impresiones porteñas” en el que está un Filiberto más exigente, más depurado y universal, más músico… si es que puede pedírsele aún más poesía al autor de “Caminito” y “Clavel del aire”.

    Fachada de la casa de Juan de Dios Filiberto de la calle Magallanes 1140, Barrio de la Boca, Argentina. El mural lo pintó su amigo Quinquela MartinDe casta le viene al galgo

    Cuando nació Filiberto –que al principio firmaba “Filiberti”- la Boca era otra cosa… Aún andaban patos y gallaretas volando por ahí, como mensajeros de una próxima pampa. El padre de nuestro artista a quien llamaban popularmente “Figurita” fue un gran bailarín de tango, admirado en lo de Tancredi. Juan de Dios Filiberto tenía seis años de edad cuando su padre lo llevó por primera vez a pasear a Lobos, criollísimos pagos en los que su bailetín, pirigundin o lo que fuera… denominado “La Estrella” lo mataron a Juan Moreira, local propiedad de un tío de Filiberto.

    Allí el padre de nuestro artista, después de dejar dormido al chiquitín en un próximo cuarto, se floreaba en el salón, con sus quebradas y cortes. Hasta que el muchachito, en una de esas veces, se despertó de golpe, como llamado por la ola de la música y penetró en el prohibido salón. Y no hubo modo de mandarlo de nuevo a dormir. Hasta que un poco para hallarle algo que hacer, el tío de Filiberto lo prendió a la manivela  del piano a manubrio y lo aplicó a la tarea de llenar  de música el local. Así empezaron a salir en olas tangueras “El Choclo” y “Golpeá que te van a abrir”. Así nació, a la borrachera del tango, el futuro autor de “Caminito”.

    El poeta y escritor argentino León Benarós, que también firmaba artículos sobre el tango con el nombre de Ernesto Segovia

     

    Y la historia que nos cuenta, con palabras bien trabajadas, don  León Benarós… nuestro Ernesto Segovia, continúa… aquí las seguiremos desgranando párrafo a párrafo, como si aquel día que fui a buscar el ejemplar de Tanguera que me tenían reservado en una librería de mi barrio de Rosario,  sea apenas el martes de la semana pasada… mientras tanto la Orquesta  Porteña de Juan de Dios Filiberto realiza “Botines Viejos”


    Botines viejos
    Tango  argentino (1932)
    Letra:     Alberto Vacarezza
    Música: Juan de Dios Filiberto


    ¡Aquí están!... Botines viejos
    de mis líricas andanzas,
    buscadores de esperanzas
    que la vida nos truncó.

    Por la calle de mis penas
    tristemente caminaron
    hasta que se destrozaron
    desde la suela al talón.

    Con dolor los miro,
    fieles compañeros
    que tras ella fueron
    y consumieron de tanto andar.

    Y una voz que viene
    desde su abandono,
    dice a mis oídos:
    "Lo que has perdido
    no encontrarás".

    Hoy, desengañao y triste,
    me imagino que la vida
    es la suela consumida
    en inútil caminar...

    Y por eso me arrincono
    viendo mi ilusión tan lejos,
    como los botines viejos
    que ya nunca se han de usar.

    Eduardo Aldiser

    Argentina Mundo recordando a las grandes figuras del tango argentino

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    Lista de comentarios

    LUIS HUMBERTO LEONI RATTO28/06/2017 19:49:31

    UNA RECORDADA VIDA, LA QUE SE AMALGAMA CON LA DE OTROS GRANDES ARTISTAS, JUAN DE DIOS FILIBERTO, QUINQUELA MARTIN LEON BENAROS, ES JUSTICIA SEGUIR RECORDANDO A ESTOS HOMBRES DEL ARTE LA MUSICA Y LAS LETRAS:

    cesar j. tamborini duca26/12/2012 14:46:50

    ¡Qué lindos recuerdos!Emocionante homenaje citando a Quinquela Martín, León Benarós y Juan de Dios Filiberto, y la mención de esas revistas tan importantes en nuestra época de purrete, "El alma que Canta" y "Tanguera". Gracias Eduardo por permitir abrir la memoria a los recuerdos. Un abrazo

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