• Javier y Alejandra son porteños, son bailarines, son Tango Por Tango

    Uno los ve bailar y piensa “haces bien en no meterte en esto!”, porque crean una y otra vez figuras imposibles, siguiendo el ritmo de un gotán. Cierto es que no solo dan espectáculo, en sus salones de la Glorieta de Embajadores se están forjando futuros y buenos bailarines españoles, argentinos, del mundo… Y allí, tomando un té verde al estilo marroquí, la charla fluye y fluye. A unos metros está sonando Aníbal Troilo, antes fue Gobbi… se avizora Pugliese en los CDs. Vamos entrando en materia “Tango Por Tango”

    María Alejandra Capello, nuestra Alejandra, marca el primer paso… “Nosotros… no sé si contarte de nosotros… nuestro tango son nuestros alumnos, son sus ganas de aprender y disfrutar bailando sin preocuparse de la edad, color de piel, nacionalidad, etc. Cuando llegan a las clases dejan todas sus preocupaciones y disfrutan todos del baile”.

    Javier Carrizo, de ahora en más Javier, como dicen los notarios, nos sitúa en qué ocurre allí durante horas cada día con sus enseñanzas…

    "Mirá, tenemos tres niveles de aprendizaje. Está el nivel inicial que es  para los que no saben nada,  que llegan hasta asustados y en poco tiempo se hacen adictos a las clases y al baile. No hace falta asistir en pareja porque siempre hay gente que viene sola y nosotros nos ocupamos de armar los grupos.

    Después están los que llamaríamos de nivel intermedio. Este grupo es más variado porque muchas veces también participan los chicos y chicas de nivel avanzado para practicar y todos se ayudan, se divierten y aprenden de una forma muy amena.

    Y luego están los de nivel avanzado: En este grupo se investiga más, se desarrolla mucho la técnica, la postura, la elegancia y la energía al bailar.

    ¿Con qué grupo Alejandra se divierten más?

    Todos los grupos son muy bonitos. Nos preocupamos de tener gente que quiera aprender y ser feliz bailando pero en un ambiente no competitivo.

    Elenco presentando el CD "Perfume de Tango" del sello Melopea de Argentina. Mariel Martínez al canto, Alejandro Picciano en guitarra y  Fernando Giardini en bandoneón. En primer plano la pareja argentina de Javier y Alejandra, Tango Por Tango, de Madrid, EspañaAhora bien Alejandra…tu y Javier  no cayeron del cielo. Traían más que mamado el tango de allá, de esa gran vagina que lo engendró a este ritmo único y que es el río de la Plata y su Reina, Buenos Aires… ¿Volvemos al barrio?

    ¡Qué hermoso!  De mi infancia lo más cercano que recuerdo del tango son las mañanas perfumadas,  con las tostadas de pan calentito con dulce de leche con que nos despertaba mi mamá, escuchando algún programa de radio. Esa radio y los pocos discos que había en casa y yo solita ponía en un viejo “toca discos Ranser”,  cuando no tenía más de 5 o 6 años…  me acercaron al tango.

    También mi abuelo fue el que a la distancia me despertó el gustito de bailar. Ese “viejo guapísimo y tan elegante” bailaba tango maravillosamente con una pasión y sentimiento indescriptible.


     Y tu Javier, que cordón umbilical te une al que llamamos dosporcuatro aunque no lo sea…

    Mi historia es más triste. Cuando pierdo a mi papá y todavía no tengo cumplidos los 12 años, empiezo buscando un tango que mi papá cantaba y como no era de los tangos más conocidos,  me fue complicado encontrarlo. Investigando conocí a historiadores, locutores de radio, músicos e increíblemente me costó tanto encontrarlo, porque solo recordaba un trozo del tango,  que cuando por fin lo encontré…  estaba bailando.

    Tercia Alejandra… “Siempre decimos que su papá y mi abuelo nos llevaron al tango”.

    ¿Eran vecinos, iban al mismo colegio?

    No, Javi y yo nos conocimos en Argentina, por supuesto, bailando. Aunque fuimos amigos por casi ocho años finalmente entre tango y tango… bueno, en fin… hoy somos pareja de baile y pareja en casa.

    Y ahora Javier, Madrid… España, actuaciones en Europa. ¿Cómo es el día a día de una doble pareja, de profesión y de sentimientos?

    Enseñamos a bailar casi todos los días de la semana en clases grupales y clases particulares en este saloncito, aquí en la zona de Embajadores en Madrid.

    Estarás conmigo que es un barrio bien porteño y tanguero aunque esté en Madrid. En cuanto al “saloncito”, muchacho… que esto es muy amplio… no estás obligado a bailar en una baldosa… Y además es el territorio de la Asociación Cultural La Yumba    Los conocí en un escenario bien prestigioso de Madrid… Cuéntales a nuestros amigos, Alejandra, esa otra vida, de candilejas…

    ¡Claro! Es fantástico… En nuestros espectáculos compartimos escenario con unos profesionales maravillosos y humildes con los que difundimos el tango que realmente nos apasiona. Actualmente estamos presentando “Perfume de Tango” con la voz profunda y con la gran capacidad interpretativa de Mariel Martínez y músicos en vivo como el creativo Alejandro Picciano en guitarra, Fernando Giardini en bandoneón, Federico Peuvrel en piano y nosotros bailando…

    Ahora es Javier quien completa la idea… Aunque a veces hacemos funciones de menor formato, según quien nos contrate, ese es el espectáculo completo que actualmente estamos haciendo porque son unos músicos fabulosos y compartir escenario con ellos es realmente muy interesante. Nos puedes ver en este vídeo que te paso…

    Como están llegando los alumnos, quedamos para otro te verde y la mateada vuestra cualquier día y, sí, lo mejor es que los vean en un escenario monumental con un tango que también lo es, "Como dos extraños"… que se “rodó” por mi Córdoba… gracias y hasta pronto…

    Nosotros nos vamos por un momento al escenario del  Teatro Municipal de Braganza, Portugal. Canta Mariel Martínez. En la guitarra y arreglos, Alejandro Picciano. Bandoneón de Fernando Giardini…

    Y dos que no son nada extraños… Javier y Alejandra, bordando el tango

    Como dos extraños
    Tango  (1940)

    Letra: José María Contursi
    Música: Pedro Laurenz

    Me acobardó la soledad
    y el miedo enorme de morir lejos de ti...
    ¡Qué ganas tuve de llorar
    sintiendo junto a mí
    la burla de la realidad!
    Y el corazón me suplicó
    que te buscara y que le diera tu querer...
    Me lo pedía el corazón
    y entonces te busqué
    creyéndote mi salvación...

    Y ahora que estoy frente a ti
    parecemos, ya ves, dos extraños...
    Lección que por fin aprendí:
    ¡cómo cambian las cosas los años!
    Angustia de saber muertas ya
    la ilusión y la fe...
    Perdón si me ves lagrimear...
    ¡Los recuerdos me han hecho mal!

    Palideció la luz del sol
    al escucharte fríamente conversar...
    Fue tan distinto nuestro amor
    y duele comprobar
    que todo, todo terminó.
    ¡Qué gran error volverte a ver
    para llevarme destrozado el corazón!
    Son mil fantasmas, al volver
    burlándose de mí,
    las horas de ese muerto ayer...

    Eduardo Aldiser        
    Argentina al Mundo difundiendo la labor de los artistas del tango argentino en España, Europa, el Mundo...

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