• Argentina Tango - Barrio de Barracas - Buenos Aires

    Pasear por el barrio de Barracas, en el sur de la ciudad de Buenos Aires, Argentina, es hacerlo por paisajes que fueron el escenario real o imaginario de letras de tango, novelas, poemas, relatos. Como ejemplo el de Ernesto Sábato, que sitúa en su entorno la casa de Alejandra, personaje en el libro “Sobre héroes y tumbas” o el hospicio donde Leopoldo Marechal “encierra” al protagonista de “Adán Buenosayres”.

    En sus calles vivieron personajes del tango como Eduardo Arolas y ahora mismo se lo recuerda a Agustín Magaldi con una calle y a Agustín Bardi con un paseo. Pero sin dudas es Héctor Pedro Blomberg quien más historias recrea en sus letras, con paisajes de Barracas, siendo de todas ellas una de las más destacadas  “La Pulpera de Santa Lucía”, personaje que pudo tener base histórica por un establecimiento situado en las cercanías de la parroquia de Santa Lucía, el antecedente, en otro emplazamiento, de la actual iglesia de Santa Lucía.

    Tanto se recuerda el barrio de Barracas aquel primer templo que aún hoy se lo recuerda con festejos cada 13 de diciembre, aunque ya no son las procesiones de la Virgen, donde los fieles se unían a las rogativas mientras festejaban con orquestas de negros, repiques y cohetes.

    Es Barracas uno de los barrios arquetipos del sur cantado en tantos tangos. Muchos de ellos lo nombran o mencionan sus calles, la zona adyacente al Riachuelo, sus personajes casi legendarios. Los turistas que viajan a Buenos Aires deseosos de compenetrarse con los paisajes que describen las letras de populares temas del 2x4 y valses y milongas, recorren sus calles y avenidas, donde por la noche funcionan famosas tanguerías.

    Los casi 75.000 habitantes que viven en este barrio muy protagonista en el tango argentino, lo hacen en los 7.6 km2 que están delimitados por Avenida Regimiento de Patricios, Defensa, Avenida Caseros, General Hornos, Dr. Enrique Finochietto, Guanahani, prolongación virtual Ituzaingó (puente), Paracas, Avenida Vélez Sarsfield, Avenida Amancio Alcorta, Lafayette, Miravé, Lavardén, deslinde norte zona de las vías ex FF.CC. Gral. Belgrano, Avenida Amancio Alcorta, Iguazú y el Riachuelo que divide a Buenos Aires, Capital Federal de Argentina con la Provincia de Buenos Aires, que rodea y limita, junto al Río de la Plata a la gran metrópoli del sur.

    Su denominación surge de la instalación de las “barracas”, naves industriales o galpones, como se dice en Argentina, que servían de depósito de los cueros de vacunos allí acumulados, listos para ser embarcados en el Riachuelo o las dársenas sureñas del Río de la Plata, camino a Europa. Esta industria se complementaba con los cercanos mataderos. Habiendo barracas en varias zonas de la ciudad, éstas eran las “barracas del Riachuelo” y son las únicas que han perdurado en el recuerdo al darle nombre a un barrio muy porteño y muy tanguero, esencia misma de la música rioplatense.

    Volvamos a esa Buenos Aires del Siglo XIX llevados por los versos floreados de Héctor Pedro Blomberg y la música del guitarrista Enrique Maciel, intérprete mulato de las primeras décadas tangueras, a caballo entre la Guardia Vieja y la Guardia Nueva. Siendo la versión de Ignacio Corsini la que ha hecho memorable esta canción, aquí la tenemos interpretada con gran sentimiento y calidad por la actriz y cantante argentina que triunfara en España, Imperio Argentina.




    La pulpera de Santa Lucia
    Vals (1929)
    Letra: Héctor Pedro Blomberg
    Música: Enrique Maciel


    Era rubia y sus ojos celestes
    reflejaban la gloria del día
    y cantaba como una calandria
    la pulpera de Santa Lucía.

    Era flor de la vieja parroquia
    ¿quién fue el gaucho que no la quería?
    Los soldados de cuatro cuarteles
    suspiraban en la pulpería.

    Le cantó el payador mazorquero
    con un dulce gemir de vihuelas.
    En la reja que olía a jazmines
    en el patio que olía a diamelas.

    "Con el alma te quiero, pulpera
    y algún día tendrás que ser mía,
    mientras llenan las noches del barrio
    las guitarras de Santa Lucía."

    La llevó un payador de Lavalle
    cuando el año cuarenta moría;
    ya no alumbran sus ojos celestes
    la parroquia de Santa Lucía.

    No volvieron las tropas de Rosas
    a cantarle vidalas y cielos;
    en la reja de la pulpería
    los jazmines lloraban de celos.

    Y volvió el payador mazorquero
    a cantar en el patio vacío
    la doliente y postrer serenata
    que llevábase  el viento del río:

    "¿Dónde estás con tus ojos celestes
    oh pulpera que no fuiste mía?
    ¡Cómo lloran por ti las guitarras,
    las guitarras de Santa Lucía!"

    Eduardo Aldiser
    Argentina Mundo recorriendo a los cien barrios porteños tango a tango

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    Lista de comentarios

    cesar j. tamborini duca03/12/2013 18:06:55

    Un tema muy hermoso, y en una voz maravillosa. Hay quienes quieren situar la pulpería de referencia en las cercanías de cuarteles del ejército, por eso de "los soldados de 4 cuarteles"; la referencia, que Blomberg conocía bien, se debe a que en general estos establecimientos estaban en algún cruce de caminos que delimitaban "cuarteles" siendo ésta una denominación de mensura.
    Hay una continuación de "La Pulpera de Santa Lucía" (aunque no aprobada por Blomberg), "El Payador de San Telmo", de José Lojo. La letra se puede encontrar en "Hermano Tango".Por último, felicitar al amigo Eduardo por sus acertadas elecciones, me deleité escuchando el tema. Un abrazo

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