• Argentino Tango - Daniel E. Chávez, poeta que fuera canillita en Tucumán

    Y el tiempo pasado se corresponde con el hecho que Daniel Chávez ya no vende periódicos y revistas en una esquina tucumana. Unos años ha compatibilizado el trabajo con el gusto de escribir en prosa y verso. Ahora intenta abrirse paso escribiendo, que es lo suyo.

    Nos ha enviado esta crónica referida a la vida y posibilidades de los poetas en Tucumán, en otras provincias, en Argentina… realmente querido Daniel, esto les ocurre más o menos a todos los poetas que andan por el mundo.

    Y esto les pasó también a esos grandes poetas del tango argentino que ahora glosamos con letras de oro… y se la pasaban minga de morfar, tirados, mal vistos, viviendo de prestado… recibiendo los cheques de Francia, como Villoldo, cuando ya se había piantado…


    La “Cuesta Abajo” de los poetas
     
     
    Hay quienes dicen que los poetas no mueren, sino que se deshacen. Otros afirman que viven menos tiempo que los demás. Si esto es así, tiene su explicación e intentaré dejar en claro sus por qué. El presente que vivimos los poetas en nuestro país, por ejemplo, es tan deplorable que se identifica totalmente con los versos más tristes del tango “Cuesta abajo”, de Gardel y Le Pera.

    La doliente realidad del menosprecio a nuestra tarea y la hiriente incomprensión que padecemos en todos los ámbitos, nos golpea permanentemente y nos mueve a vivir dando la siguiente explicación: “si arrastré por este mundo, la vergüenza de haber sido y el dolor de ya no ser, bajo el ala del sombrero cuantas veces embozada una lágrima asomada yo no pude contener. Si crucé por los caminos como un paria que el destino se empeñó en deshacer; si fui flojo, si fui ciego, sólo quiero que comprendan el valor que representa el coraje de querer”.

    La poca valoración que tiene nuestra actividad, no nos permite más que asumir resignadamente que en el mundo no cabe “toda la humilde alegría de mi pobre corazón”.

    Son muy pocos lo que advierten que los poetas cuando escribimos lo damos todo, dejamos impreso en el papel “pedazos” de nuestro corazón. Y como el presente nos golpea tan duramente, no nos queda más que atarnos a un pasado mejor, que evocamos con visos del tango aludido en el título de esta nota: “Ahora, cuesta abajo en mi rodada las ilusiones pasadas ya no las puedo arrancar. Sueño con el pasado que añoro el tiempo viejo que lloro y que nunca volverá…”

    ¿Por qué esto tiene que ser así? ¿Por qué en lo más recóndito de nuestro ser, debemos resignarnos a que, si las cosas no fueran así, por la vida que amamos “yo habría dado siempre más”?.
         
     Daniel E. Chávez


    Vamos ahora “Cuesta abajo” con Walter “El Chino” Laborde y la orquesta Fernández Fierro




    Cuesta abajo
    Tango argentino - 1934
    Letra: Alfredo Le Pera
    Música: Carlos Gardel


    Si arrastré por este mundo
    la vergüenza de haber sido
    y el dolor de ya no ser,
    bajo el ala del sombrero
    cuántas veces embozada
    una lagrima asomada
    yo no pude contener.

    Si crucé por los caminos
    como un paria que el destino
    se empeñó en deshacer;
    si fui flojo, si fui ciego,
    sólo quiero que comprendan
    el valor que representa
    el coraje de querer.

    Era para mí la vida entera,
    como un sol de primavera,
    mi esperanza y mi pasión.
    Sabía que en el mundo no cabía
    toda la humilde alegría
    de mi pobre corazón.
    Ahora, cuesta abajo en mi rodada,
    las ilusiones pasadas
    ya no las puedo arrancar.
    Sueño con el pasado que añoro,
    el tiempo viejo que lloro
    y que nunca volverá...

    Por seguir tras de sus huellas
    yo bebí incansablemente
    en mi copa de dolor;
    pero nadie comprendía
    que si todo yo lo daba,
    en cada vuelta dejaba
    pedazos de corazón...

    Ahora, triste en la pendiente,
    solitario y ya vencido,
    yo me quiero confesar;
    si aquella boca mentía
    el amor que me ofrecía
    por aquellos ojos brujos
    yo habría dado siempre más...


    Eduardo Aldiser
    Argentina al Mundo con los poetas del tango argentino

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    Lista de comentarios

    Daniel Eduardo Chavez31/05/2012 13:30:39

    Estimado Daniel: ¡Cuánto me alegra que escribas! Si vives en Tucumán, te pido que me llames por teléfono para acordar cuando y donde encontrarnos. No tengas duda de que te colaboraré en todo lo que esté a mi alcance. Mi teléfono es 4331242 y mi domicilio es Pasaje Benjamín Paz 308. Estoy a tu servicio. Te saludo atentamente:

    Daniel Eduardo Chavez

    P/D: Saludos especiales a don Eduardo Aldiser, por oficiar de contacto entre nosotros. Muchos éxitos y un gran abrazo.

    Daniel Rojas31/05/2012 01:34:35

    Mi nombre es Daniel Rojas y vivo en San Miguel de Tucuman. Le quisiera comentar estimado señor Chavez, que escribi una historia de ficcion, de unas 200 paginas. Hoy en dia estoy tratando de mejorarla, leyendola una y otra. El motivo por el cual le escribo es: Porque lo acabo de ver en tv, en realidad la que lo vio fue mi madre. En segundo lugar, seria una ayuda muy grande que usted pudiese guiarme para poder editar mi obra ¿Como resgistrarla? ¿Que editorial me aconseja?. Espero su pronta respuesta. Gracias.

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