• Argentina Tango - Barrio de San Telmo - Buenos Aires

    Barrio que ahora es baluarte del tango argentino, uno de los espacios más porteños de la Ciudad de Buenos Aires, capital de la República Argentina, nació siendo el “barrio del puerto”,  de marineros y pescadores, allí, al sur del Cabildo allá por los años 1600, 1700. Cuando el Siglo  XVII iba a nacer,  esos hombres del río de la Plata y navegantes del Atlántico comienzan en los “Altos de San Pedro” a rendir culto a San Pedro González Telmo, designado entonces patrono del viejo convento de Santo Domingo. De allí a derivado al nombre actual de San Telmo.

    A este barrio lo habitan unas veinte mil personas que celebran el 9 de julio, coincidiendo con el Día de la Independencia, su fiesta. Su territorio no es muy amplio pero sí muy abigarrado de edificaciones de esas que llamamos “coloniales” situadas entre las calles  Chile, Piedras, la Avenida Caseros, Defensa, Avenida Martín García, Avenida Paseo Colón, Avenida Brasil, Avenida Ingeniero Huergo.

    La plaza de San Telmo se llamó  “De la Residencia”, pasó a “Del Comercio” y luego “San Telmo”. Su día de fiesta se debe a que allí se realizó el acto, tras ser jurada la Independencia en la Plaza de la Victoria, con la presencia del Director Supremo,  Don Juan Martín de Pueyrredón. Ahora se la conoce como “Plaza Coronel Manuel Dorrego”, uno de los lugares emblemáticos del barrio. El  Mercado de San Telmo junto a la plaza tiene vida especial gracias al turismo que los visita y al popular “mercado de las pulgas”, el equivalente a “El Rastro” de Madrid.

    El barrio de San Telmo fue uno de los que se vio más afectado por la más grande de las epidemias de fiebre amarilla, la  de 1871. Se fueron las familias burguesas hacia el norte de la ciudad  y las grandes casonas terminarían siendo los muy cantados y recordados conventillos en las letras del tango argentino.  En la que era la  "quinta de los ingleses",  que fue comprada por  Gregorio Lezama, en 1894 la quinta fue comprada por la Municipalidad, creándose allí el Parque Lezama.

    En Defensa e Independencia, una esquina ya cercana al puerto de Buenos Aires, el cantor de tangos Edmundo Rivero y el pianista Carlos García instalaron en los años 60 “El Viejo Almacén” que ha continuado el popular cantor argentino y su familia. Ese reducto visitado por el turismo internacional y personalidades como el Rey de España, Don Juan Carlos I y la Reina Sofía, entre otros muchas otras personalidades. Este y otros locales de esa época junto a la atracción que ejercieron en turistas de todo el mundo y de la misma Argentina, hicieron que se habilitaran innumerables locales que hacen de la noche de San Telmo un gran escenario donde orquestas, cantores y bailarines se marcan tangos, valses y milongas.

    Para un barrio como éste bien valen dos temas. El tango “A San Telmo” que interpreta el trío de guitarras “El Barullo”, durante su actuación en el Bukovsky Bar, en las cercanías del barrio. La letra de la milonga que cantaba muchas noches Edmundo Rivero,  “Las coplas del Viejo Almacén”, con música suya y letra del poeta uruguayo Horacio Ferrer.




    Coplas del Viejo Almacén
    Milonga (1969)
    Letra: Horacio Ferrer
    Música: Edmundo Rivero


    En este Viejo Almacén
    yo tengo un bordón maduro,
    donde el pampero resopla
    -flaco, porteño y oscuro-
    con la ñata contra el muro,
    sus misterios como coplas.
    Coplas del Viejo Almacén,
    cantata de meta y ponga,
    San Telmo sangra milongas
    y yo, milongas también.
    En este Viejo Almacén,
    si paga el gasto el Destino,
    del escote de una moza
    sube la voz de Gabino
    y en cada vaso de vino
    deja flotando una rosa.
    Coplas del Viejo Almacén,
    cantata de meta y ponga,
    San Telmo quiere milongas
    y yo, milongas también.
    En este Viejo Almacén
    que huele a ron y a centeno
    lo aroman a Buenos Aires
    la voz de un jazmín moreno
    y un organito con celos
    y, en flor, un Gardel del aire.
    Coplas del Viejo Almacén,
    cantata de meta y ponga,
    San Telmo enciende milongas
    y yo, milongas también.
    En este Viejo Almacén,
    tengo un coro de gorriones,
    sabios, poetas y chorros;
    se mezclan por los rincones
    un tango de antiguos sones
    y un son de tangos cachorros.
    Coplas del Viejo Almacén,
    cantata de meta y ponga,
    San Telmo crece  en milongas
    y yo, en milongas también.
    En este Viejo Almacén 
    la sombra gorda de Homero
    me gatilló en la garganta
    el arco dulce y cabrero
    de un violoncello canero
    que al Sur de mi llanto, canta.
    Coplas del Viejo Almacén,
    coplitas que son tristongas,
    San Telmo llorá en milongas
    y yo, milongas también.

    Eduardo Aldiser
    Argentina Mundo

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    Lista de comentarios

    Julián12/12/2013 22:37:34

    Yo viví casi 15 años en Belgrano y Paseo Colón, enfrente del Teatro La Máscara, así que era asiduo concurrente de los negocios de la zona. Antes que se instalara el "Viejo Almacén" y con Independencia angosta, esa esquina albergaba al mismo edificio que se llamaba "Taberna Rusa Volga", cuya dueña era una rusa de nombre Olga quien también cantaba y tocaba el piano, al caer la oración, en una cervecería de la vuelta por la calle Chile cuyo nombre era Gambrinus. Este negocio se veía desde Avenida Belgrano porque allí Balcarce hace un codo de cuadra y media hasta Independencia. San Telmo es un barrio que nunca me voy a cansar de recorrer, lástima que estoy un poco lejos.

    José (Pepe) Alvarez24/03/2012 20:50:52

    Buenisima esta página colegas, gracias por difundir esta pasión.

    a disposición para lo que necesiten...

    Jose (pepe) Alvarez
    Director de www.milmilongas.com
    Buenos Aires - Argentina

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