• Argentina Tango - Aníbal Troilo - Muchacho de 1914

    Un día naciste y para siempre, era 11 de julio del pacífico 1914 en aquella Buenos Aires que miraba, desde Argentina, cómo Europa estaba envuelta en grandes torbellinos, lista para sembrar de muertos el viejo continente. Aníbal Carmelo Troilo, Aníbal Troilo “Pichuco”, pa´ la muchachada del tango que te quiso desde siempre y te seguirá queriendo por los siglos de los siglos…

    Esa caja mágica, el bandoneón, que otros tocan, aprendiste muy pronto, con los pantalones cortos, que se lo puede acariciar, acunar, mecer… y sacar sonidos irrepetibles. Te revivimos a cada momento cuando arrancas en un tango instrumental o secundas con la orquesta a alguno de los grandes cantores que le diste a la música ciudadana… todos ellos han comentado que les enseñaste a sacarle más provecho a sus cualidades, sus voces y estilos… que tu voz ronca y pequeña les ha marcado los mejores instantes conseguidos en cada tango, vals o milonga cantada con tu sonido Troilo que evolucionó, pero que siempre fue fiel a los parámetros que hacen de la música de Buenos Aires algo tan único como vos, Pichuco.

    Aníbal Troilo, Pichuco, bandoneonista argentino nacido el 11 de julio de 2014Sí, vos… te tuteamos sin más y no es por falta de respeto, al contrario, es por la cercanía que nos das desde ese bandoneón que se florea con Grela, De Lío o Zaldivar, que canta el fraseo de tantos temas, que hace que el tango sea un poema en sí mismo. Eres un milagro que está cumpliendo un siglo, que estás lo más Pichuco con nosotros, ese gordo bueno que nunca dejó a un amigo en la estacada, que lleva mangos siempre listos para echar una mano… todo un personaje para nombrarte un argentino de oro… querido Aníbal Troilo, bandoneón mayor de Buenos Aires!, el que lo dijiste todo cuando despachaste que "Alguien dijo una vez/que yo me fui de mi barrio. ¿Cuándo? Pero, ¿cuándo? ¡Si siempre estoy llegando! Y si una vez me olvidé, las estrellas de la esquina de la casa de mi vieja titilando como si fueran manos amigas, me dijeron: gordo, gordo, quedate aquí, quedate aquí."

    Este “Nocturno a mi barrio” que grabaste en 1968 con tu palabra y el sonido limpio de tu bandoneón, más Ubaldo de Lío en la guitarra eléctrica, Osvaldo Berlinghieri al piano y Rafael del Bagno con su contrabajo, sigue siendo el hoy mismo del tango y será el mañana…

    Eduardo Aldiser
    Argentina Tango - Radio Aldiser - Argentina Mundo  - Argentina Folklore

     

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    Lista de comentarios

    cesar j. tamborini duca18/12/2017 23:26:30

    Simplificando, se puede aseverar que esto es un monumento ¡qué digo! si son mas de uno: al tango; al gran Pichuco, inmenso en su fueye y su voz aguardentosa; al bandoneón, "cajita mágica" a la que nadie pudo sacarle las notas como Pichuco, esencia pura del instrumento; al fraseo con que lo acompañan los otros músicos; y al poema.
    Algo me queda en el tintero, el monumento al periodista que tuvo la sensibilidad para publicar esta genialidad de Troilo.

    Julián29/01/2014 22:32:19

    Eduardo: Me parece muy atinado tu recuerdo al fueye inolvidable de Buenos Aires. El lo hizo llorar con un lamento desgarrado en la nostalgia y lo hizo reir al compás picarón de una milonga. Está Piazzola como el otro bandoneón privilegiado, pero (para mi) con una gran diferencia. Pichuco es porteño puro, afincado en el café del Carmen en Paraná y Paraguay y mostrando sus raíces, Piazzola, formado en Buenos Aires se nutrió de la música porteña y del mundo, dando nacimiento a la música que se llama simplemente Piazzola.

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